La guía definitiva para mantener un cabello sano y brillante
Hoy compartimos contigo la guía definitiva para mantener una melena sana y los remedios más ingeniosos para una excelente rutina de cuidado capilar. Al comprender mejor la estructura del cabello, su comportamiento y las mejores prácticas de cuidado, podrás darle a tu pelo un extra de cariño y evitar daños.
¿Pero cómo se daña el cabello?
Tus hábitos de aseo, los tratamientos químicos excesivos (decoloraciones, tintes, alisados) y la exposición al sol pueden provocar cambios en la textura de tu cabello, como la eliminación de las capas de la cutícula, lo que resulta en fracturas de la fibra y rotura capilar. La genética también juega un papel clave, pero la contaminación, el clima y la dieta son igualmente críticos para mantener el esplendor de tu cabello. Puedes prevenir o reparar el daño de la cutícula reduciendo la fricción, utilizando mejores cosméticos capilares o mejorando su salud desde el interior mediante mejores hábitos nutricionales.
La fuerza de tu cabello se refiere a su capacidad para crecer sano en longitud y diámetro, manteniendo una cutícula y corteza intactas, y depende de varios factores: la densidad del cabello, su diámetro y longitud, la resistencia a la rotura (sin puntas abiertas), la facilidad para peinarlo (sin enredos), la salud del folículo piloso y la integridad de las capas de la cutícula y la corteza.
Un cabello sano es largo, brillante, con volumen, suave, sin puntas abiertas y fácil de peinar. Un cabello débil, por el contrario, está encrespado, apagado, enredado, difícil de peinar, áspero y presenta una longitud irregular y baja densidad en el cuero cabelludo.
Para pasar de un cabello y cuero cabelludo débiles a unos sanos, debemos hacer lo siguiente:
- Vive plenamente y come bien
Nutrir nuestro cuerpo desde el interior, a nivel celular, ofreciéndole todos los nutrientes que necesita para ayudar a que nuestro cabello crezca más fuerte y sano, es la base para tener una melena preciosa.
Teniendo en cuenta que el cabello está compuesto principalmente de proteínas, si nuestro cuerpo no recibe suficientes vitaminas, minerales, proteínas y grasas saludables, utilizará todos estos nutrientes para mantener sanos los órganos vitales, no el cabello.
Por esto es muy importante introducir suficientes alimentos densos en nutrientes en nuestra dieta para alimentar cada célula. Empieza con al menos 45 gramos de proteína al día. Las mejores fuentes de proteína son: carne magra, pescado, huevos, legumbres y lácteos bajos en grasa.
La deficiencia de zinc también puede dañar el cabello, así que añade nueces, pacanas, nueces de Brasil, anacardos y almendras a tus comidas para aumentar la absorción de zinc.
Mejora tu dieta con más verduras de hoja verde, hortalizas y frutas para restaurar la elasticidad y el brillo de tu cabello, y estimula tus folículos pilosos con ácidos grasos Omega-3 procedentes del salmón, arenque, semillas de lino, yogur o queso fresco.
Una mala dieta puede causar caspa, zonas despobladas o cabello quebradizo. Un aspecto saludable empieza desde el interior, así que comer bien y cuidar nuestro bienestar es el mejor consejo para un cabello sano.
- Toma suplementos vitamínicos
A veces, el ritmo acelerado de nuestro estilo de vida moderno hace que nuestras comidas también sean rápidas. No tener tiempo para frenar y comer sano puede afectar a nuestras vidas, provocando enfermedades y dolencias. Por ello, algunos suplementos vitamínicos pueden ofrecer a nuestro cuerpo un apoyo premium, restaurando su salud y complementando tu rutina de belleza.
Las fórmulas de colágeno, en particular, desempeñan un papel fundamental en la regeneración celular, fomentando un cabello más fuerte y sano, y realzando su brillo desde el interior.
Al actuar como un potente antioxidante, el colágeno combate los daños de los radicales libres que rompen los folículos pilosos, otorgando fuerza, elasticidad y flexibilidad.
Así que, si encuentras un suplemento de colágeno natural, elaborado a partir de fuentes sostenibles de superalimentos orgánicos, con la máxima biodisponibilidad y repleto de todas las vitaminas, minerales, antioxidantes y nutrientes que tu cuerpo necesita para mejorar la salud de tu cabello, añádelo a tu rutina de cuidado personal.
Recomendamos nuestra fórmula vegana, Youth Fountain, ya que es 100% natural, de origen vegetal, sin gluten, y devuelve la juventud actuando desde el interior, combatiendo los signos del envejecimiento, manteniendo unidos huesos y músculos, proporcionando estructura a articulaciones y tendones, protegiendo tus órganos y mejorando el aspecto joven y radiante de tu piel, cabello y uñas.
- Lava tu cabello solo cuando sea necesario
Lavar el cabello con demasiada frecuencia (más de 3-4 veces por semana) no permitirá que los aceites naturales nutran tu cuero cabelludo, dejando el pelo quebradizo y propenso a romperse. Además, es muy importante elegir el champú adecuado que se ajuste a tu tipo de cabello y a sus problemas, ya sea por exceso de sequedad o grasa. Aunque sean productos seguros, los champús pueden provocar la aparición de dermatitis, así que ten cuidado al elegir el tuyo.
Para evitar dañar el cabello, los champús son limpiadores del cuero cabelludo, por lo que es muy importante aplicarlos en cada zona de la cabeza, debajo del pelo. Si tienes el cabello fino, ten cuidado de reducir la fricción de las fibras y evitar los enredos. Recuerda frotar el cuero cabelludo con champú desde la parte delantera hacia atrás y secarlo suavemente con una toalla después de aclarar bien el producto.
También puedes usar un acondicionador para lubricar y sellar las cutículas, reduciendo la fuerza necesaria al peinar.
- Usa productos específicos
Si quieres disminuir la fricción, minimizar el encrespamiento, desenredar tu cabello y mantenerlo manejable, suave y brillante, mejorando al mismo tiempo su peinabilidad, necesitas usar también acondicionador.
Elige un acondicionador que contenga silicona u otras sustancias lubricantes antiestáticas para neutralizar la carga eléctrica negativa de la fibra capilar.
Utiliza un peine para asegurarte de distribuirlo por toda la longitud del cabello y déjalo actuar durante unos tres minutos antes de aclarar.
El acondicionador es ideal sobre todo si utilizas un champú anticaspa, ya que sus altas propiedades limpiadoras eliminarán los aceites superficiales y aumentarán la capacidad de carga del cabello.
- Termina tu ducha con un aclarado de agua fría
Es bien sabido que el agua fría tiene la capacidad de cerrar la cutícula capilar, lo que ayuda a sellar el cabello y prevenir daños.
- Aceites minerales y vegetales
Aplicar aceites en tu cabello de forma regular es fundamental si quieres proteger los folículos, ya que evita la rotura capilar.
Al reducir la absorción de agua, los aceites mejoran la lubricación y evitan que las sustancias químicas agresivas penetren en el folículo. El aceite de argán es muy popular en tratamientos capilares, así que añádelo a tu rutina de cuidado si quieres mantener tu pelo hidratado.
- Evita el calor
Los tratamientos térmicos, los secadores de pelo o las herramientas de peinado con calor provocan daños por exceso de temperatura. Por ello, aunque el cabello parezca fácil de peinar tras un tratamiento térmico, cuando lo laves y elimines los lípidos que generan estos tratamientos, el pelo se resecará.
Intenta usar estos estilos con menos frecuencia y deja que tu cabello se seque al aire siempre que sea posible. Si decides usar un secador, mantén una distancia de 15 cm y muévelo constantemente para minimizar los daños.
- Evita los tintes permanentes
Dependiendo de su capacidad para permanecer en el cabello, existen diferentes tipos de tintes. Los lavables (tintes semipermanentes) tienen un pH que abre la superficie de la cutícula.
Los permanentes, mucho más eficaces para aclarar o decolorar el cabello, cubriendo incluso las canas, contienen amoníaco y provocan una reacción de oxidación para permitir que los pigmentos penetren en el interior del cabello.
Ambos eliminan el lípido natural de la cutícula provocando daños, pero los permanentes son más invasivos. La decoloración, por ejemplo, facilita que el cabello sea penetrado por acondicionadores o tintes, pero también puede llevar a que las escamas se levanten y provocar daños graves.
- Reduce las sesiones de alisado
Como hemos establecido antes, cualquier cabello tratado químicamente es propenso a la rotura, por lo que el uso de planchas es un procedimiento delicado que puede hacer que el pelo sea más susceptible a la fricción, reduciendo su resistencia y fuerza.
Conocidos como alisadores químicos, estos tratamientos son altamente alcalinos, lo que permite que el agente entre en el folículo piloso, abra las escamas de la cutícula y provoque la rotura.
Esta es la razón por la que los tonos claros hechos con tintes permanentes son totalmente incompatibles con estos tratamientos. El alisado de queratina brasileña, por el contrario, es muy compatible con el cabello teñido y puede ofrecerte un aspecto natural y brillante que los alisadores químicos no pueden igualar.
- Protege tu cabello del daño UV
Aunque la vitamina D puede inducir el crecimiento del cabello, siendo esencial para crear nuevos folículos pilosos, debes proteger tanto tu cabello como tu cuero cabelludo de los daños UV.
- Menos estrés
El estrés provoca la caída del cabello e incluso puede ralentizar el proceso de crecimiento, por lo que practicar yoga o encontrar otras formas de reducir tu nivel de estrés puede maximizar la salud de tu melena.
- Corta por lo sano
Todos estos factores de los que hemos hablado, desde la dieta que sigues hasta los champús agresivos o productos de peinado que utilizas, pueden contribuir a una mala salud capilar, así que a veces, la mejor solución es cortar.
Deshazte de las puntas abiertas y ayuda a tu cabello a crecer mejor recortándolo cada 8 a 12 semanas.
No solo conseguirás un aspecto fresco, sino que también estimularás su crecimiento, obteniendo un aspecto más grueso y lleno, y evitando la aparición de las temidas puntas estropeadas.
Sigue todos estos consejos y te prometemos que conseguirás un cabello brillante, fuerte y en perfectas condiciones, el pelo sano que siempre has soñado.